El rol y la fórmula de Antenna: una comunidad apasionada por el arte

3 abril, 2019 Por antenna

En Noticias
3 abril, 2019
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Por antenna

Sus 280 socios, que pagan membresías anuales, participan en encuentros con creadores chilenos, para acercarse a su obra y entenderla. Pero también unen fuerzas para apoyar diversos proyectos.

Revisa la nota que nos publicaron en El Mercurio (29/03/19)

Cuando Antenna surgió en 2015, nada equivalente existía en nuestra escena cultural. No había ningún emprendimiento que, bajo la idea de tender una red de colaboración entre los círculos empresariales, la gente y el mundo del arte, apostara primero por catalizar, entre esas partes, una conexión estrecha. E incluso, afectuosa. Eso buscaban Elisa Ibáñez, Constanza Güell y Alfonso Díaz, sus fundadores, cuando diseñaron un sistema de encuentros semanales —entre espectadores y creadores—, a los que se accedería a través de una membresía anual (de $150.000, $480.000 o $1.500.000). Comenzaron con unos 50 socios.

Ahora, tienen 280. Y todos ellos han participado en las más de 185 sesiones que la fundación ha organizado en 110 galerías o museos. Una comunidad que se amplía algo vía Facebook y Twitter, redes sociales que Antenna usa para compartir contenidos artísticos con sus 14 mil seguidores.

«Cada una de nuestras sesiones es diseñada para generar una transformación interna en las personas. Para poder apreciar una obra de arte, se necesitan herramientas… ¿Cómo se aprende? Conociendo al artista. Por eso, aquí los mismos autores explican sus formas de crear y sus maneras de ver el mundo. Así, nuestros socios aprenden y se conectan profundamente con el arte», comenta Ibáñez, diseñadora, máster en gestión de negocios y directora ejecutiva de Antenna.

Y Díaz, quien es consultor en comunicaciones y director corporativo, suma: «Antenna vino a llenar un vacío. A cumplir el rol de mediador o amigo que conecta mundos, y que los hace colaborar. Es impresionante ver a una comunidad que quizás antes no tenía nada que ver con el arte, pero que ahora compra obras y ejerce la filantropía». Si bien Antenna es una fundación, jamás ha recibido donaciones ni algún fondo inicial o aportes de los Fondos Concursables del Ministerio de las Culturas. «Empezamos de cero y nos construimos en base a las membresías —enfatiza Ibáñez—.

La comunidad de socios sustenta nuestra operación, y hoy somos un equipo de diez personas que trabaja en 12 proyectos que beneficiarán al mundo del arte chileno. Tomamos el arte como materia prima de lujo, y hemos generado un círculo virtuoso». Los proyectos que refiere Ibáñez son variados, pero siempre vinculan a artistas chilenos con el mundo privado, con empresas. Trabajaron, por ejemplo, en alianza con un banco para publicar un libro completo sobre la obra del arquitecto Smiljan Radic —compatibilizando los intereses de la firma con el suyo, de potenciar la creación local— y con una inmobiliaria que quería incluir esculturas en sus proyectos. «Nos basamos —cuenta Ibáñez— en el modelo de una asociación irlandesa que se llama Business to Arts; nos metemos en la estrategia de la empresa y logramos una win-win situation».

Pero —según aclara Güell, directora de proyectos y contenidos— Antenna funciona lejos del concepto clásico de auspicio: «La empresa se compromete estrechamente, así se establecen tejidos a largo plazo y profundos. Queremos construir valor compartido», añade Díaz. Un buen ejemplo de esa búsqueda está en una de las misiones más relevantes que Antenna realizará este año: apoyar la participación de la artista Voluspa Jarpa en la Bienal de Venecia, como representante oficial de Chile. «Hemos tenido una excelente experiencia, y es primera vez que el Estado, llámese Ministerio de las Culturas o Cancillería, trabaja un proyecto de esta envergadura en alianza con una fundación privada.

Nosotros colaboraremos con una serie de hitos durante la bienal, pero también involucrando a una veintena de personas en el financiamiento del pabellón chileno», explica Díaz. Y por estos días, además, Antenna está involucrada en la organización de la próxima Bienal de Artes Mediales (Chile), convocando a empresas que financien la ejecución de obras para la muestra, que se desarrollará entre Octubre y Diciembre en diferentes espacios culturales de Santiago.