GONZALO CIENFUEGOS

Un jardín calmo y con perfecta simetría nos recibe a la entrada del taller del artista Gonzalo Cienfuegos. Al cruzar su puerta, la mezcla de música clásica, libros, esculturas y varios cuadros (algunos listos y otros a medio pintar) comienzan a acercarnos a la intimidad de este artista, quien nos confiesa en seguida que pasa gran parte de su tiempo produciendo obras en este lugar.

En sus diversas historias y motivaciones que lo llevaron hacia el arte, nos revela su particular manera de crear; un aprendizaje basado en el estudio de su propio rostro que explica la particular familiaridad y semejanza que tienen los personajes que pinta y esculpe Cienfuegos “…Aprendí a pintar de memoria, sin fotos ni dibujos llenos de detalles… Solo estudié mi cara y mis medidas”. Y así, volvemos a la música, pero esta vez escuchando una improvisación de piano de las manos de Cienfuegos, que nos despide de su taller.

Dirección: Taller Gonzálo Cienfuegos.

Registro fotográfico: Martín Edwards