HUGO MARÍN

Entre esculturas de cabezas de todas la razas y diversas pinturas apiladas o colgadas sobre los muros, Hugo Marín nos abre las puertas de su casa-taller para conocer su forma de crear y pensar. Una relación que conecta el quehacer físico, su experiencia y los innumerables viajes que ha realizado, con la admiración que tiene este artista por las culturas antiguas, la meditación y también las múltiples conexiones que el ser humano puede tener con su espiritualidad.

Junto al investigador, curador y director de la Bienal de Artes Mediales, Enrique Rivera y en compañía del escritor y presidente de la fundación Delia del Carril, Pablo Orellana, conversamos junto a Marín sobre su vida y anécdotas. Nacido en 1929, emigró muy joven a perfeccionar sus estudios de arte en París y Roma. Compartió con personajes como Alejandro Jodorowsky, Hernán Baldrich y Marcel Marceau, además de ser discípulo del maestro Maharishi Mahesh Yogi, quien le enseñó meditación trascendental. En sus propias palabras Marín nos dice “Gracias a esas enseñanzas, un ser humano es capaz de percibir niveles mayores de energía, alcanzando el conocimiento para lograr un silencio absoluto, que ayuda a la expansión mental y a la amplitud del conocimiento sobre la consciencia…”. Así, luego de relacionar los aspectos artísticos y espirituales, Marín terminó haciéndonos un recorrido por las diferentes obras que lo acompañan, reflejando la experiencia que ha adquirido en sus mas de 65 años de trayectoria.

Registro fotográfico: Sebastián Leal