NICOLÁS GRUM

“Una carrera artística es más una maratón que los cien metros planos… Se trata más de resistencia que de fuerza o velocidad” nos cuenta Nicolás Grum en su taller en Ñuñoa. El espacio es un departamento antiguo adaptado a su función actual. Tiene un gran librero, que además de lo obvio, porta diversos objetos, recuerdos y juguetes. Con mesas de trabajo, herramientas en las paredes y algunas obras del artista, Grum habló de sus inicios en el arte, su amor por la poesía y un recorrido por algunos proyectos que han influido en su carrera.

Bajo la premisa “¿Qué pasaría si yo…?” y desde una curiosidad que no fija límites, Grum deja que sus preguntas se materialicen. En sus obras vemos reflexiones a través de textos (literalmente escritos o pintados a mano) o figuras y objetos que declaran testimonios suspicaces e irreverentes. Y es que en la duda inicial de este artista reside una inclinación hacia develar verdades, cuestionar versiones oficiales de la historia o simplemente, expandir su propia incredulidad sobre ciertos hechos. Así, los trabajos de Grum iluminan con un foco directo hacia lugares donde, como sociedad, estamos acostumbrados a no prestar atención, evadiendo el cinismo y llevando a quienes han perdido la capacidad de observar (por estar en un mundo rodeado de imágenes), a enfrentarse a estos hechos.

Registro fotográfico: Sebastián Leal.